Sábado, 22 Enero 2022  
Iglesia Cristiana Evangélica de Colmenar Viejo y Manzanares el Real (Madrid - España)
Testimonio de Don Eric Bermejo
Escrito por Administrator   
Martes, 01 de Diciembre de 2020 19:30

= VIDAS TRANSFORMADAS =

TESTIMONIO: DON ERIC RAPHAEL BERMEJO (1931-2019)

por STUART PARK

(Publicado en la revista EDIFICACIÓN CRISTIANA, Septiembre - Octubre 2019. Nº 290. Permitida la reproducción total o parcial de esta publicación, siempre que se cite su procedencia y autor.)

‘Don Eric’ –así le llamaban en la iglesia de Valladolid donde ejerció un ministerio fructífero durante 16 años hasta 1976–, será recordado siempre como un obrero comprometido, apasionado, infatigable e inspirador, con una fuente inagotable de anécdotas a cuál más graciosa, y un gran sentido del humor. Misionero, evangelista, maestro y pastor, dejó una marca indeleble allí por donde pasó, y fue activo hasta los últimos momentos de su peregrinaje terrenal. Pude asistir al culto memorial celebrado el 6 de Junio del 2019 en la ciudad inglesa de Bath, donde se rindió un sentido homenaje a un personaje
único en la reciente historia evangélica de España.

Don Eric nació el 20 de Marzo de 1931 en Gijón, y creció en tierras castellanas, donde sus padres, Eric Gabriel y Lydie, trabajaban como misioneros. Su padre murió repentinamente a los 41 años de edad, dejando a Lydie y sus tres hijos, Eric con 5 años y dos hermanas menores, Anita y Alicia. La familia se trasladó a Crewkerne, en el condado inglés de Somerset, donde Eric ingresó en el instituto local y asistió a la Asamblea de Hermanos ubicada en frente de su casa. Durante la Guerra fue objetor de conciencia, trabajando la tierra en granjas del condado, una experiencia que recordaría con satisfacción.

Pasados unos años Eric se trasladó a la capital donde se colocó en la compañía naviera P&O en la city londinense. Sus hermanas estudiaban enfermería en el London Hospital en Whitechapel, donde coincidieron con varias primas de la familia Barnardo. En un encuentro de la Unión Cristiana, Eric conoció a Inga, que se había refugiado en Inglaterra cuando su familia cayó víctima del holocausto en Alemania.

Un año más tarde la pareja formalizó su compromiso en lo alto de un hermoso acantilado en el idílico pueblo de Beer (el mismo donde fue bautizado D. Ernesto Trenchard, si no recuerdo mal). Se casaron y fueron a vivir en el barrio londinense de Harrow on the Hill, donde Eric sintió la llamada del Señor a la obra misionera en España. Encomendada por la asamblea local, la joven familia, a la que se habían añadido dos hijas nacidas en Harrow, Susanne y Mery, se trasladó a España donde Don Eric fue invitado por el veterano misionero inglés, Federico H. Gray, a dar continuidad a su ministerio en Valladolid, en 1959.

Desde Valladolid, donde ocupó el cargo de anciano, Don Eric desarrolló un amplio ministerio a lo largo y ancho del país, organizando campamentos evangelísticos de verano con la ayuda de equipos de OM, y en Toro en la provincia de Zamora se celebró durante varios años un rico ministerio de exposición bíblica a cargo de David Gooding. En 1976 la familia Bermejo regresó a Inglaterra por motivos familiares, concretamente a Sevenoaks en el condado de Kent, donde residían Anita y su marido Geoff., que apoyaban su ministerio desde Vine Hall, la asamblea local.

A partir de entonces Don Eric viajó con frecuencia a España para dirigir campamentos, con la ayuda de sus buenos amigos y colaboradores Joan Galcerá en La Granja, y Álvaro Figueirido en Panjón, y visitar iglesias por todo el país. Los hijos, que incluían ahora a Timothy, Andrew y Rebecca, ya crecidos, se dispersaron por el Reino Unido y España, y Eric e Inga decidieron trasladarse a Bath, estableciendo al tiempo una base de operaciones en el norte de la provincia de Madrid. En esa época cumplió uno de sus sueños, la fundación de un centro bíblico en El Centenillo en la provincia de Jaén, donde pudo recibir y formar jóvenes para el ministerio.

En los últimos tiempos el deterioro de la salud de Inga limitó sus actividades, y Don Eric se dedicó a producir material evangelístico y a cuidar de su esposa. Cuando el Señor le llamó a su presencia, el matrimonio contaba con cinco hijos, con sus respectivos esposos, catorce nietos y cuatro bisnietos, con uno más de camino. En los últimos días de su vida expresó su amor por la familia y un deseo profundo de estar en la presencia de su Señor.

Colofón

Todos los que conocieron a Don Eric reconocerán el perfil que hemos trazado aquí, y lo podrán ensanchar con su experiencia personal. Los datos biográficos han sido proporcionados por Timoteo, y una versión ampliada fue leída por Rebecca en el culto celebrado en Bath. Mi propia relación con Don Eric precisa de una breve explicación. Durante una de las campañas de verano de OM a finales de los 60 coincidí con Dña. María San León –hermana del admirado Mariano San León (1898-1963), poeta, educador y expositor salmantino afincado en Valladolid–, a quien llevamos a Madrid en uno de los vehículos de OM (que por supuesto se averió en el camino). «¿Conoce Ud. a Don Eric?» –me preguntó–. «¿No? Entonces tiene que ir a visitarle en Valladolid». Y así hice.

Volví a coincidir con él y con David Gooding en la sede de OM en Madrid en la primavera de 1970. En el verano de 1971 mi esposa Verna y yo nos trasladamos primero a Nueva York, luego a Philadelphia en EE. UU. En 1974 viajé hasta Toro, donde Don Eric me propuso colaborar en la obra en Valladolid cuando regresáramos a España. En 1976 acordamos trasladarnos a Valladolid, con la idea de reunirnos
previamente en Sevenoaks antes de dar el salto a España. Allí nos comunicó que había tomado la decisión de permanecer en Inglaterra, dándonos la opción de instalarnos en Valladolid, o cambiar de planes. El resto es historia, y vivimos en la antigua casa de la familia Bermejo en Valladolid desde hace ya 43 años.

EN MEMORIA DE MI AMIGO ERIC

Por JOAN GALCERÁ

Hablar y escribir de Eric Bermejo es un sumo privilegio que Dios me ha concedido. Los que hemos conocido y colaborado con él, hemos sido enormemente bendecidos. Sus estudios, su conocimiento de las Escrituras, nos han animado a muchos a estudiar la Palabra. Su comprensión de los españoles era que estábamos influidos por el catolicismo romano. Nos enseñó a huir de Babilonia, a conocer al
verdadero Dios, a ver la Palabra como la luz que alumbra nuestro camino. Con él tuve el privilegio de compartir las campañas y estudios en Toro, en los años 70, y a codirigir las convenciones bíblicas en La Granja, desde al año 1981 hasta los primeros años del nuevo milenio. Y, personalmente, recuerdo todo lo compartido también en Valladolid y en sus visitas a Barcelona. Dios me dio el privilegio, mayor que el de escribir sobre él: el de haber compartido con nuestras familias momentos inolvidables, momentos que tienen un valor eterno. Como eterno es su gozo ahora, tras una amplia y generosa entrada en los cielos.

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Última actualización el Miércoles, 25 de Agosto de 2021 17:02
 
4 Leyes
Escrito por Administrator   
Martes, 29 de Noviembre de 2016 12:41

4 LEYES

(Todos los textos empleados en este artículo han sido sacados de la Biblia de Estudio Siglo XXI, versión Reina Valera Actualizada)

 leyes espirituales

1. PRIMERA LEY

Dios te AMA y tiene un PLAN MARAVILLOSO para tu vida.

El Amor de Dios

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, más tenga vida eterna" (Juan 3:16)

El propósito de Dios

Cristo afirma: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10b)

¿Por qué la mayoría de las personas no experimentan la vida en abundancia?

2. SEGUNDA LEY

Porque el hombre es PECADOR y está SEPARADO de Dios; por lo tanto no puede conocer ni experimentar el amor y el plan de Dios para su vida.

El hombre es pecador: "Porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios" (Romanos 3:23). El hombre fue creado para tener relación perfecta con Dios, pero debido a su egocentrismo y desobediencia, escogió su propio camino, y la relación con Dios se interrumpió. Éste acto de volunbtad propia que se manifiesta por una actitud de rebelión activa o indiferencia pasiva, es una evidencia de lo que la Biblia llama pecado.

El hombre está separado: "Porque la paga del pecado es muerte" (separación espiritual de Dios) (Romanos 6:23)

Ley 2

Dios es santo y el hombre pecador. Un gran abismo les separa. El hombre trata continuamente de encontrar a Dios y la vida abundante mediante su propio esfuerzo, "no haciendo mal a nadie", con una vida recta, con filosofías, etc., pero todas sus tentativas son en vano.

La tercera Ley nos da la única solución a este problema:

3. TERCERA LEY

Jesucristo es la ÚNICA provisión de Dios para el pecador. Solo en Él puedes conocer el Amor y el propósito de Dios para tu vida.

Él murió en lugar nuestro: "Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8).

Él resucitó: "Cristo murió por nuestros pecados... fue sepultado... resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; que apareció a Pedro y después a los doce. Luego apareció a más de quinientos hermanos a la vez" (1 Corintios 15:3-6).

Él es el Único Camino: "Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6).

Ley 3

 Dios ha salvado el abismo que nos mantenía separados de Él al enviar a Su Hijo Jesucristo, para que muriera en la cruz en nuestro lugar.

No es suficiente conocer estas tres leyes:

4. CUARTA LEY

Debemos RECIBIR a Jesucristo como Señor y Salvador mediante una invitación personal; entonces podremos conocer y experimentar el amor y propósito de Dios para nuestras vidas.

Debemos recibir a Cristo: "Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho a ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12).

Recibimos a Cristo por Fe: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).

Recibimos a Cristo mediante una Invitación Personal: (Cristo afirma): "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo" (Apocalipsis 3:20). El recibir a Cristo implica volvernos a Dios (arrepentimiento), confiando que Cristo viene a nuestras vidas, perdona nuestros pecados y hace de nosotros la persona que quiere que seamos. No es suficiente dar un asentimiento intelectual a sus pretensiones, ni aun tener una experiencia emocional.

Ley 4

¿Cuál de estos dos círculos representa tu vida? ¿Cuál te gustaría que representara tu vida? ¿Tienes alguna razón por la cual no deseas recibir a Cristo ahora?

A continuación se explica como puedes recibir a Cristo:

PUEDES RECIBIR A CRISTO AHORA MISMO MEDIANTE LA FE EXPRESADA EN UNA ORACIÓN (la oración es hablar con Dios).

Dios conoce tu corazón y no tiene tanto interés en tus palabras, sino más bien en la actitud de tu corazón. Te sugiero como guía la siguiente oración: "Señor Jesucristo, te necesito. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por perdonar mis pecados. Toma el control del trono de mi vida. Hazme la clase de persona que quieres que sea".

¿Expresa esta oración el deseo de tu corazón? Si lo expresa, ora ahora mismo y Cristo vendrá a tu vida como Él lo ha prometido.

¿Cómo estar seguro de que Cristo mora en su Vida?

¿Invitaste a Cristo a entrar en tu vida? Según su promesa, contenida en Apocalipsis 3:20 ¿Dónde está Cristo ahora en relación contigo? Cristo dijo que entraría en tu vida ¿Te engañaría? ¿Sobre que autoridad te basas para saber que Dios ha contestado tu oración? En la Fidelidad de Dios y Su Palabra.

La Biblia promete Vida Eterna a todos los que reciben a Cristo:

"Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna" (1 Juan 5:11-13).

Da frecuentemente gracias a Dios porque Cristo ya está en tu vida y porque Él nunca te dejará (Hebreos 13:5). Puedes saber que Cristo está viviendo dentro de ti y que tienes vida eterna, desde el momento en que le invitaste, basándote en su promesa. Él no te engañará.

¿Qué pasa con los sentimientos?

No depende de los sentimientos:

La Promesa de la Palabra de Dios, no nuestros sentimientos, es nuestra autoridad. El cristiano vive por fe confiando en la fidelidad de Dios y Su Palabra. Este diagrama del tren, ilustra la relación entre el hecho (Dios y Su Palabra), la fe (nuestra confianza en Dios y Su Palabra) y los sentimientos (el resultado de nuestra fe y la obediencia) (Juan 14:21)

hecho fe sentir

El tren correrá con o sin el furgón. De todas formas, sería absurdo intentar hacer correr el tren por el furgón. De la misma manera, nosotros, como cristianos, no dependemos de nuestros sentimientos o emociones, sino que ponemos nuestra fe (confianza) en la Fidelidad de Dios y las Promesas de Su Palabra.

Ahota que has recibido a Cristo:

En el momento que tú, por un acto de fe, recibiste a Cristo, han sucedido muchas cosas, entre ellas las siguientes:

  1. Cristo entró en tu vida (Apocalipsis 3:20 y Colosenses 1:27).
  2. Tus pecados fueron perdonados (Colosenses 1:14).
  3. Has venido a ser un hijo de Dios (Juan 1:12).
  4. Has empezado la gran aventura para la cual Dios te ha creado (Juan 10:10; 2 Corintios 5:17 y 1 Tesalonicenses 5:18).

¿Puedes pensar en alguna cosa más maravillosa que te haya podido suceder y más importante que recibir a Cristo? ¿Te gustaría dar gracias a Dios ahora mismo por lo que Él ha hecho por ti? El simple hecho de darle gracias a Dios demuestra tu fe.

¿Y ahora qué?

Sugerencias para el crecimiento cristiano:

El crecimiento espiritual es resultado de confiar en Jesucristo. "El justo vivirá por fe" (Gálatas 3:11). Una vida de fe que te capacitará para confiar en Dios progresivamente en cada detalle de tu vida y a practicar lo siguiente:

C onversa con Dios en oración diariamente (Juan 15:7)

R ecurre a la Biblia estudiándola diariamente (Hechos 17:11). Empieza en el Evangelio de Juan.

I nsiste en confiar a Dios cada aspecto de tu vida (1 Pedro 5:7).

S é lleno del Espíritu de Cristo. Permítele vivir su vida en ti (Gálatas 5:16-17; Hechos 1:8).

T estifica a otros de Cristo verbalmente y con tu vida (Mateo 4:19; Juan 15:8).

O bedece a Dios momento a momento (Juan 14:21).

La importancia del compañerismo cristiano:

En Hebreos 10:25 se nos amonesta: "no dejando de reunirnos". Varios troncos de árbol arden fuertemente cuando están juntos, pero al separarlos se apagan. Lo mismo acontece en tu relación con otros cristianos. Si no perteneces a ninguna iglesia, no esperes a ser invitado: Toma la iniciativa; llama o visita a un ministro de Dios en una iglesia cercana en donde se exalte a Cristo y se predique fielmente Su Palabra. Empieza esta semana y haz planes para asistir a ella regularmente.

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Última actualización el Miércoles, 30 de Noviembre de 2016 17:42
 
Dijimos que estaba bien
Escrito por Administrator   
Jueves, 05 de Marzo de 2020 20:47

PRESENTACIONES EN POWERPOINT

 

"Y DIJIMOS QUE ESTABA BIEN..."

Durante años hemos estado diciéndole a Dios que se salga  de nuestras escuelas, que se salga de nuestro gobierno y que se salga de nuestras vidas ...

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Última actualización el Jueves, 05 de Marzo de 2020 20:51
 
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