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El Cuarto Mandamiento (II) PDF Imprimir E-mail
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Lunes, 03 de Junio de 2019 17:05

LOS DIEZ MANDAMIENTOS (VI)

EL CUARTO MANDAMIENTO: SANTIFICAR EL DÍA DE REPOSO (2ª parte)

ESTUDIO Nº 79

por PEDRO PUIGVERT

(Publicado en la revista EDIFICACIÓN CRISTIANA, Marzo - Abril 2012. Nº 253. Época X. Permitida la reproducción total o parcial de esta publicación, siempre que se cite su procedencia y autor.)

Hace unos meses una entidad de servicios me llamó para comunicarme que me habían correspondido dos entradas para asistir a un partido de fútbol en el estadio del C.F. Barcelona; les pregunté para qué fecha eran y me respondieron que para el domingo siguiente. Les dije que no podía aceptarlas porque era el día del Señor y ese día debía estar con mis hermanos en la fe. Al cabo de dos semanas me llamaron otra vez y me dijeron que de nuevo me habían correspondido dos entradas: eran para el sábado siguiente y en una de las mejores zonas del estadio, incluyendo además una merienda cena servida en el área VIP. Así que, les di las gracias y esta vez acepté el obsequio.

3.2 Trabajar en el día de reposo.
Otro de los asuntos que se relaciona con el día del Señor es el de los que tienen necesidad de trabajar en domingo y no pueden guardar el descanso. Aquí conviene hacer una distinción entre los que prestan un servicio imprescindible a la sociedad y los que trabajan por ánimo de lucro. En el primer caso están los médicos y las enfermeras, los policías, los bomberos, los ministros del evangelio, etc., los cuales entrarían en la categoría de las palabras de Jesús: “misericordia quiero y no sacrificio, porque el día de reposo fue hecho a causa del hombre, y no el hombre a causa del día de reposo y mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo” (Mt.12:7; Mr.2:27; Jn.5:17). Sin embargo, estos profesionales tendrán un día de fiesta a la semana y este día deben santificarlo como si fuera domingo. En el segundo caso están aquellos que quieren trabajar en domingo porque ganan más dinero sin que nadie les exija que lo hagan. Entonces el móvil no es laborar a favor del prójimo, sino por amor al dinero (1 Ti.6:10). En un tercer caso, la situación del mercado laboral no nos permite tomar la opción de rechazar un empleo que exige trabajar en domingo porque entonces podríamos quedarnos en el paro. En muchos lugares, los comercios ya han cerrado sus puertas a los cristianos que se niegan a trabajar en domingo. Otro aspecto es el turno en las industrias y en los servicios, y no toca más remedio que trabajar en el día del Señor o quedarás sin trabajo. Nosotros no vivimos en la teocracia de Israel en tiempos de Moisés cuando la sociedad se regía por las leyes divinas. Los cristianos del primer siglo tampoco tenían este privilegio, ya que el domingo era un día laborable y además estaban los esclavos creyentes que tenían amos paganos y no podían guardarlo. Otro problema actual es el de los ejecutivos que deben viajar en domingo para estar el lunes en algún lugar del mundo para hacer la labor que les exige su empresa. La casuística podría alargarse con múltiples ejemplos. De todas maneras debemos estar preparados para afrontar los impedimentos que nos obligan a elegir entre un empleo en que debemos trabajar todos o varios domingos al mes o quedarnos sin trabajo. La opción que adoptemos debe ser hecha en conciencia delante del Señor. Sin embargo, cuando podemos elegir entre trabajar en domingo o no, nuestro deber está claro.

Propósito del día de reposo
El cuarto mandamiento está siendo atacado en nuestra sociedad por las dificultades de aplicarlo, debido a la centralidad del ocio dominado por las ganancias materiales. Además, los gobiernos facilitan el mercantilismo en contra de la celebración cristiana del domingo como un día especial. Es un día de descanso. En Ex.23:12 tenemos un plan muy interesante. En el original se usa una palabra para “reposarás”, otra para aludir al “descanso” y una tercera para “refrigerio”. El reposo (Sabbat) es para el propietario de la hacienda y lo debe hacer por tres motivos: a) para cumplir con el mandamiento en su propia vida; b) para dar ejemplo a los que trabajan para él; c) para que sus siervos tampoco trabajen al no hacerlo él. El descanso es para los animales y el término significa que deben estar tranquilos y quietos. Los animales usados para los trabajos más pesados deben dejarse en paz y que pasen el día pastando tranquilamente. Hay un principio importante en este mandato para los animales al mostrar Dios que el descanso debía ser muy amplio, ya que si para ellos no tenía el sabbat propósitos espirituales, sí que señala la necesidad del reposo para cada criatura bajo el dominio del hombre. El refrigerio es para los sirvientes y el huésped. Esta palabra es la más fuerte de todas ya que significa hálito, vida, alma. Es como si Dios dijera: “deja descansar a tus siervos para que sus cuerpos recobren nueva vida”. Tristemente nuestra sociedad está perdiendo los beneficios del cumplimiento de este mandamiento al insistir en sus derechos de trabajar siete días a la semana.Consideremos los privilegios del domingo.

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Última actualización el Lunes, 03 de Junio de 2019 17:18
 
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